miércoles, 27 de agosto de 2014

La Casa de Pan



El sueño me anega.
Me inunda desde adentro, me colma, me desborda. Lentamente
todas mis células se rinden
y escucho que caminas
desde la sala al baño
buscando un suelo que cruja,
 o quizá
un espacio de hierba en el apartamento.
Y lucho con el sueño
y no me entrego a sus neblinas
en la cama que mi mente ha dibujado; en el horizonte de ovejas y de cuervos
Entonces te hablo
 de la casa de pan

que construiremos en el bosque
Podremos comer sus paredes en la noche
sabiendo que volverán a crecer
en la mañana...
...me dices que prefieres la hamburguesa de la esquina
acompañada del café aguado de las doce
Yo lucho con el sueño,
 Tengo la certeza
que si cierro los ojos y me entrego,
no te encontraré al despertar. Tan sólo
quedarán tus huellas húmedas
y sabré que te marchaste desnuda
porque todos tus vestidos seguirán en el closet
y en pleno mediodía,
entre acordes y guirnaldas,
arribará la muerte
seguida de sus generales;
se instalará en mi casa,
pisoteará el linóleo
y fundará mil años de noches cerradas
como las bocas de las desnudas muñecas
que marchan descalzas por los arrabales
cuando aún no han llegado las estrellas.

GOCHO VERSOLARI

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